HISTORIA

 

HISTORIA DE LAS ISLAS

La Isla Contadora se encuentra en el cuadrante norte del Archipiélago de Las Perlas y su nombre tiene un significado histórico que se originó con los buscadores de perlas y el sitio donde ellos las contaban antes de enviarlas a España- La Contadora.

Su desarrollo turístico empezó al final de los años sesenta cuando un hombre amante de la naturaleza, con mucha visión, Gabriel Lewis Galindo adquirió la isla. A principio de los años setenta ya estaba operando el primer hotel. Por su belleza, tranquilidad y servicio, la isla adquirió rápidamente renombre turístico.

La segunda etapa de su desarrollo se cumplió el 15 de diciembre de 1975 cuando se inauguró el lujoso Hotel Contadora, construido en arquitectura colonial francesa, sobrio y en armonía con el medio ambiente.

Al mismo tiempo que la popularidad del turismo incrementaba, una comunidad local se iba formando. Personas de diversas procedencias iban construyendo su casa de verano, lejos de las ciudades caóticas, donde estos nuevos turistas residentes podían disfrutar de tranquilidad y privacidad en medio de la naturaleza.

A lo largo de muchos años, la Isla Contadora ha sido anfitriona de muchos acontecimientos históricos: la fundación del Grupo de Contadora en 1974, las negociaciones de los Tratados Torrijos-Carteren 1977, las reuniones de ministros del Grupo Contadora en 1978, la firma de los “Acuerdos de Paz de Contadora” que sentaron la paz en Centroamérica y el asilo del Sha de Persia en 1981, así mismo por otros hombres de estado, escritores y artistas.

También es muy conocida por sus ruinas precolombinas, aún quedan los recuerdos de civilizaciones anteriores y sitios arqueológicos esparcidos por la isla.

Las islas han ganado recientemente la atención de los inversores extranjeros y nacionales, gracias a su belleza y proximidad a la ciudad de Panamá, es ideal para descansar o tener una casa de fin de semana. Las islas han sido visitadas por muchas celebridades.

Fue una sorpresa para los soldados de Vasco Núñez de Balboa en 1515 de ver las cantidades de ostras que había en las aguas del archipiélago. Además, miles de ellas ofrecían enormes perlas a los buzos que no tenían miedo de los tiburones que infestaban las aguas alrededor.


Durante siglos, las aguas de Saboga ofrecieron un tesoro fabuloso a los conquistadores españoles, y ellos organizaron grandes operaciones de buceo para explotar este jugoso negocio. Para mejorar el rendimiento, los españoles idearon un nuevo sistema para recoger las perlas.


Un aparato en forma de campana estaba sumergido entre 20 y 30 pies de profundidad. El aire que quedaba atrapado encima de la campana servía de reserva para los esclavos que recogían las ostras. El buzo recogía ostras y regresaba en la campana para tomar aire. Este sistema ahorraba mucho tiempo permitiendo a los buzos quedarse mucho más tiempo trabajando.


Desafortunadamente, para los esclavos, se desconoció la enfermedad que se da cuando se pasa demasiado tiempo a más de una atmósfera de presión. Es que la presión en el fondo del mar hace que el nitrógeno en el aire que respiramos se comprima y se acumulen en el torrente sanguíneo. El nitrógeno se va acumulando en las coyunturas y al regresar los buzos a la superficie se expande causando fuertes dolores, trastornos cerebrales y hasta la misma muerte.


Por varios siglos, las perlas más conocidas de Europa venían de Saboga y de las islas vecinas. La perla más grande del mundo fue encontrada aquí mismo y ahora se puede admirar en la corona de la Reina de Inglaterra.


Otra perla famosa que fue encontrada aquí: “La Peregrina”
Nombre muy apropiado porque fue descubierta en el siglo XVI por un esclavo negro y cambió de mano varias veces : Felipe II de España, Napoleón III hasta que Richard Burton la compro en 1969 por la suma de 37000 dólares y la regalara a Elizabeth Taylor. Por suerte, la leyenda dice que devolvieron al esclavo su libertad para recompensa de su descubierta.

Es una isla privada que no está habitada por isleños, cuenta con infraestructura y/o construcciones privadas, lotes, un beach club con actividades diarias y hospedaje.

Debido a que no tiene una población oriunda de la isla ni un pueblo, no cuenta con una historia tan rica como las demás.

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